Bueno, se terminó la esperada visita de mis chicas! creo que el fin de semana ha dado de sí, y aunque no haya dado tiempo de ver las torres (prometo hacerte las fotos Isa), sí hemos podido hacer una cantidad de cosas bastante importante.
Empecemos por el principio: por ese jueves a la una y pico de la madrugada, llegando a la estación central con el autobusero kamikaze (al que debo darle las gracias porque parece ser que el recorrido de 50 min lo hizo en algo menos de media hora), visita al albergue que, en fin, creo que debemos dejar a parte, y luego gran visita a Tropicana, con sus chanchullos correspondientes para entrar como erasmus a las dos y media pasadas (los erasmus entran antes de la una) y todos sus grandes momentos en general, incluyendo la vuelta al albergue con todas sus consecuencias, para al final acabar durmiendo en mi Palazzo como un campamento gitano..
Pero bien, ¡primera noche superada! Al día siguiente, tour por Milano con todos los burrianeros, incluidos Luis y Sergio, momento relax en la hierba del Parco Sempione y de nuevo a la odisea de la búsqueda de hotel, con opción de suite incluida, pero como somos muy humildes preferimos un hotelito más familiar, jajaja.
Más tarde cenita en el Shu, con todo su glamour y estilo milanés y luego, como no, heladito italiano para acabar la noche (prohibido visitar italia y no probar los helados italianos) y a casita a dormir para estar decentes al día siguiente. El viaje en taxi desde mi resi al hotel mejor os relatan ellas que yo me lo perdí, pero alguna frase sobre Berlusconi sí he oído que hubo.
Día siguiente, descansadas y frescas como una rosa, desayunito y para Como, al lago (visita obligada también) y a comer en un restaurante a orillas del lago, sin casi hambre y sin casi devorar el pan y el queso, vuelta en el barquito, paseo, álbum de fotos en las manos, y vuelta a Milano, con percance en el baño de la estación de Garibaldi, pero superado.
¿Noche? LeBanque, por supuesto!
Último día de visita: después de hacerse las remolonas y hacerme ir a por ellas a las 13.30 hs, comimos una piadina en un restaurantito de la plaza lima, muy majo Maurizio (camarero), pero no se cómo a los italianos les encanta tantísimo el español, no te dejan practicar el italiano porque se empeñan en hablarte en tu idioma, así que a nadie le extrañe si vuelvo en julio sin saber hablarlo todavía!
Tarde de compras, paseos y más compras, sobre todo complementos como si vivieramos en Rusia o el Polo Norte, o no se.... y luego al estadio Giusseppe Meazza (San Siro) a ver el Inter - Sampdoria! descuento para mujeres, totalmente recomendable ir al fútbol en italia, al precio que cuesta creo que lo voy a convertir en una visita frecuente, pese al frío que hace, creo que ya no tendré que servirle a nadie de batamanta (requerir explicaciones a Teresa, Isabel o Carla).
Por cierto: las tiendas y puestos de fuera del estadio son geniales! creo que me voy a hacer del Inter solo por las cosas tan graciosas que puedes llegar a tener (imprescindible un cojín de asiento del Inter).
Tras el partido, y bajo una intensa lluvia llegamos al metro y ya me tuve que despedir de mis chicas porque salían hoy para España muy temprano, y hoy aquí estoy recordando todas las anécdotas con una sonrisa de tonta en la cara y esperando ver las fotos, que creo que no tenemos casi ninguna, jaja.
¿Conclusión? Visita inolvidable, espero y creo tener la certeza de que ellas han disfrutado casi tanto como yo, ya saben que cuando se vuelvan a hacer el ánimo aquí tienen una casa (lamento decir que una cama no, pero siempre podemos volver a convertir mi cuarto en un campamento, aunque yo diría que ellas mucha intención no tienen...).
Termino ya que me hago algo pesada, la entrada de hoy se está haciendo eterna, pero describir 4 días con sus noches correspondientes cuesta un poco.... espero haberos acercado a mi pequeño mundo una vez más, prometo haceros sabedores de noticias pronto.
Feliz, y con un gran resfriado encima se despide,
Blanca.
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