miércoles, 15 de febrero de 2012

Y luego digo que no soy ñoña.....

"Non ti dimenticare mai una cosa:

La vita è bella

e tu sei la mia principessa...."





Es lo más bonito que he leído nunca.

Después del reencuentro.

Sigue donde la dejé. Igual. Pero al mismo tiempo diferente.

Uno no puede evitar hacer comparaciones entre el pasado y el presente, entre los cambios, y yo he apreciado cada mínimo cambio, aunque no sabría decir si cada uno ha sido para mejor o para peor; estaba en Milano....y era feliz.

Porque Milano para mi es algo más que mi ciudad erasmus, no sé si sabría describirlo con palabras, es un lugar que me da serenidad...es mi paraíso.

Tras estas moñadas oficiales dejo pequeños detalles del viaje para cuando en un futuro entre, leerlo, recordarlo y esbozar una gran sonrisa.

9 de febrero de 2012: tren burriana-valencia a las 6:06 a.m.

9:05 a.m: avión con destino Bergamo.

Tram 14 desde el Duomo línea Lorenteggio-Cimitero Monumentale en el que pasaba 35/40 minutos por viaje)

Hotel Raffaello.

Santa Sofia

Los del reencuentro: Francesco, Ahmad, Xheni, Adela, Valentino, Giovanni, Giuseppe, Cosimo, Bardia, Sandra, Tiberio, Debora, Martina.

Los nuevos: Angelo, Gisella, Elda, Antonella, Giovanni, Roberto, Laia.

Karaoke en Navigli el sábado noche.

Viajes en taxi.

Grandes noches, dulces despertares.

Temperaturas bajo cero.

Nieve en Milano.

Restaurante Valentino.

Armani caffè.

Libraccio en navigli.


La vita è bella.

Il bambino con il pigiama a righe.

Raffaella Carrà e Special Vespa.

Pastel de chocolate en la 616.

Comuna hippie en el sesto piano.

La sensación que me produjo dejar de nuevo mi ciudad, la promesa de que volveré al più presto possibile.

El extraño idioma que se me ha quedado, digo una frase mitad en español, mitad en italiano.


Todo. Nada. Milano.